Totalitarismos: la estética del terror y el control de las masas
Por David Rivera

La arquitectura de los regímenes fascistas y comunistas constituye uno de los episodios habitualmente silenciados en las historias de la arquitectura del siglo XX. Este desprecio se ha extendido en general a la arquitectura clasicista moderna, que suele considerarse como un ejemplo de actitud cultural retrógrada ante la ola de cambios y transformaciones sin fin que ha traído el desarrollo de la modernidad. Sin embargo, la existencia de un tipo de arquitectura específicamente autoritaria o simplemente retrógrada no es una cuestión que debamos dar por supuesta ni que resulta sencilla de demostrar, y eludir simplemente el estudio de los edificios del nazismo o el estalinismo no es una manera de zanjar el problema. Esta conferencia trata de acercarse a la definición posible de una arquitectura autoritaria y propone un examen objetivo de algunos de los ejemplos más característicos de la arquitectura que los llamados "regímenes totalitarios" produjeron en la primera mitad del siglo XX, antes de que el resultado de la Segunda Guerra Mundial cambiara por completo las condiciones en que se proyectaba y construía la arquitectura del siglo pasado.


La arquitectura es la huella más persistente de cualquier civilización y el lenguaje visual con el que las sociedades han estructurado su realidad. Este ciclo de conferencias propone un recorrido por los hitos arquitectónicos de la historia, analizándolos como la gran síntesis entre la ambición humana y la organización social.
A través de seis sesiones, exploraremos cómo los muros, las plazas y las grandes construcciones no solo han buscado la utilidad o la belleza, sino que han servido para proyectar la autoridad, estructurar las jerarquías sociales y consolidar el control del espacio bajo el sello de los distintos poderes históricos. Desde la monumentalidad espiritual de pirámides y catedrales hasta las vanguardias modernas, los totalitarismos y la actual urbe globalizada, el ciclo descubrirá cómo cada época ha modelado el entorno urbano para organizar, influir y perpetuar su propia visión del orden social