

Aprenderás a identificar las plantas silvestres más comunes de la Sierra de Crevillent y a distinguir las especies útiles de las que debemos evitar.
Descubrirás los usos medicinales tradicionales de la flora mediterránea y cómo integrarlos de forma segura en el botiquín casero.
Conocerás plantas comestibles del entorno natural y recetas sencillas para incorporarlas a la cocina familiar.
Explorarás los fundamentos de la etnobotánica: la ciencia que estudia la relación entre las plantas y las culturas humanas a lo largo de la historia.
Aprenderás a recolectar flora silvestre de forma responsable, respetando el equilibrio del ecosistema y la normativa de los espacios naturales.
Comprenderás por qué el patrimonio botánico local es parte de la identidad cultural y ambiental del municipio de Crevillent.
Sí, la actividad está guiada por monitores especializados que supervisan en todo momento qué especies se manipulan y cuáles no. Solo se trabaja con plantas seguras e identificadas. Los niños aprenden precisamente a distinguir las especies comestibles de las que deben evitarse, lo que convierte la precaución en parte del aprendizaje.
La etnobotánica estudia cómo las personas han usado las plantas a lo largo de la historia: como alimento, medicina, tinte o material de construcción. Conocer esa relación es recuperar un saber práctico que nuestros abuelos dominaban y que hoy está en riesgo de desaparecer. Participar en esta actividad es una forma de conectar a los niños con ese legado de manera directa y vivencial.
La sierra alberga una flora mediterránea muy diversa: romero, tomillo, esparto, palmito, hinojo silvestre, espliego y diversas especies de matorral aromático, entre otras. Algunas tienen usos culinarios bien conocidos; otras esconden propiedades medicinales menos divulgadas que descubriremos durante el recorrido.
No es necesario traer nada específico. Se recomienda calzado cómodo para caminar por terreno natural, ropa adaptada a la temperatura del día y, si los niños lo tienen, una lupa o bote pequeño para recolectar muestras. Los monitores facilitarán el material necesario para la actividad.
No son categorías excluyentes: muchas plantas son a la vez comestibles y medicinales, como el romero o el hinojo. La distinción principal está en la dosis y el uso: una planta medicinal se usa en pequeñas cantidades con un fin terapéutico concreto, mientras que la comestible se incorpora a la dieta de forma habitual. Aprender esa diferencia es parte esencial de lo que trabajaremos en la ruta.
Sí. Esta actividad forma parte del convenio de colaboración entre Fundación Mediterráneo, el Ayuntamiento de Crevillent y la Cooperativa Eléctrica de Crevillent, orientado a potenciar actividades culturales y ambientales con arraigo en el municipio. El CEMA Los Molinos es un recurso propio del territorio, y su programación está pensada para y con la comunidad local.
