El Festival Flamenco Mediterráneo es una propuesta de Fundación Mediterráneo para acercar la cultura del flamenco a las ciudades de Alicante y Murcia. Desde su primera edición en 2017 en Alicante y en 2021 en Murcia siempre ha buscado vincular nuestra entidad con el potencial del Flamenco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Como en ediciones pasadas, en el año 2025 el Festival ofrece un extenso programa compuesto por reconocidos artistas del sector, contando con actuaciones en directo, espectáculos visuales, talleres con destacados maestros, concursos y exposiciones fotográficas, jornadas, conferencias y completos ciclos de proyecciones y documentales.
Actividades programadas
Conferencia "Olvidadas: A las Sinsombrero y a todas las mujeres"
Charla de Mercedes de Córdoba
Diálogos flamencos. “Cuando el cante se baila”. Un paseo por los palos del flamenco.
Con Jose Antonio Chacón y Cristóbal Muñoz.
IX Festival Flamenco Mediterráneo
El flamenco como espejo de la historia y del alma
El flamenco es mucho más que un género musical: es un lenguaje emocional forjado en los márgenes de la historia, nacido del mestizaje cultural en Andalucía entre gitanos, moriscos, judíos y castellanos. A lo largo del tiempo ha evolucionado sin perder sus raíces, convirtiéndose en una forma de expresión artística profundamente rica y compleja, donde se entrelazan el cante, el baile, la guitarra y la percusión.
Esta novena edición del Festival de Flamenco Mediterráneo es también una oportunidad para acercarse a ese universo desde distintas miradas. A través de las actuaciones programadas, el público podrá descubrir los matices históricos, simbólicos y estéticos que hacen del flamenco un arte único.
Comenzamos con un encuentro entre la palabra y el cante: el poeta Luis García Montero y la cantaora Carmen Linares, dos referentes que representan la simbiosis entre la poesía y el flamenco. Carmen Linares ha sido clave en el rescate del cante femenino, reivindicando a grandes figuras como La Niña de los Peines o Fernanda de Utrera, y demostrando que el flamenco es también literatura oral, memoria y emoción.
La siguiente cita del festival, “Olvidadas (A las Sinsombrero)”, de Mercedes de Córdoba, nos lleva al terreno de la danza, pero desde una perspectiva crítica y feminista. El espectáculo rescata a las mujeres invisibilizadas del pensamiento y el arte del siglo XX, trazando un paralelismo con aquellas bailaoras y cantaoras que también fueron silenciadas en su tiempo. Aquí el flamenco se transforma en un acto de justicia poética, donde el baile encarna una memoria corporal que se resiste a desaparecer.
El flamenco como experiencia escénica integral toma cuerpo con el espectáculo “Unidos” del bailaor Jesús Carmona. En esta propuesta, sin un argumento cerrado, se celebran los distintos palos del flamenco —como la soleá, las alegrías o los tarantos— desde una interpretación libre, contemporánea y profundamente técnica. Carmona muestra cómo el flamenco no es un arte estancado, sino un sistema vivo que respira con cada generación, y donde el baile se convierte en una forma de pensamiento.
Cierra el festival Arcángel con su propuesta “Abecedario Flamenco”, un recorrido por los referentes que han marcado su trayectoria desde los años 70 hasta hoy. Con esta actuación, se pone el foco en la transmisión oral, en cómo el flamenco se aprende y se transforma de boca en boca, de escenario en escenario. Arcángel, desde su respeto por la tradición, incorpora nuevos timbres, armonías y formas, mostrando que el flamenco es también una plataforma de creación contemporánea.
Así, el IX Festival de Flamenco Mediterráneo no solo nos invita a disfrutar de grandes artistas, sino también a comprender mejor el alma del flamenco: su historia de resistencia, su poder expresivo, su capacidad de emocionar y su permanente transformación. Desde la lírica al grito, desde la poesía al zapateado, desde el duelo a la celebración: el flamenco es, en definitiva, una forma de estar en el mundo.
Curiosidades del flamenco
El origen de la palabra es incierto, pero se barajan varias teorías. Una de las más aceptadas es que proviene del término árabe felag mengu, que significa "campesino errante". Otra posibilidad es que tenga relación con los flamencos (de Flandes) por la altivez y orgullo del porte, rasgos asociados también al arte flamenco.
El cante es una de las tres grandes formas del flamenco (junto con el baile y el toque). Es una forma de expresión vocal que transmite emociones profundas, muchas veces vinculadas a vivencias de dolor, amor, lucha o fiesta. Existen distintos tipos de cantes, agrupados según su origen y carácter.
El baile flamenco es expresión corporal y rítmica, donde el cuerpo interpreta el compás, la emoción del cante y el ritmo de la guitarra. Tiene un lenguaje propio a través de los movimientos de pies, manos, brazos, cadera y mirada. El zapateado es uno de sus elementos más representativos.
La guitarra flamenca tiene una técnica particular, distinta a la guitarra clásica. Su sonoridad es más percutiva y rítmica. El toque flamenco incorpora técnicas como el rasgueado, el alzapúa, el pulgar y el trémolo flamenco. Además de acompañar, tiene un papel protagónico en muchos solos.
El principal instrumento de percusión es el cajón flamenco, originario de Perú pero incorporado al flamenco en los años 70 gracias a Paco de Lucía. También se utilizan palmas, panderos, castañuelas, taconeo (percusión con los pies) y, en algunas fusiones modernas, darbukas o baterías.
El flamenco tiene más de 50 estilos conocidos como palos. Algunos de los más populares son: la soleá, la seguiriya, las bulerías, las alegrías, los tangos, la taranta o la farruca. Cada uno tiene un ritmo (compás), una estructura y una carga emocional distinta.
Los palos jondos (profundos) son solemnes y expresan dolor o sentimiento trágico (como la seguiriya o la soleá). Los palos festeros son más alegres y ligeros, pensados para celebrar o bailar, como las bulerías, los tangos o las sevillanas.
Sí. Aunque hay estructuras rítmicas y melódicas fijas, el flamenco deja mucho espacio a la improvisación. El cantaor puede variar la letra y el tempo; el guitarrista puede proponer falsetas diferentes, y el bailaor puede responder libremente al cante y al toque.
Tradicionalmente, el flamenco se ha transmitido de generación en generación de forma oral, en el entorno familiar o de comunidad. Aunque hoy en día existen escuelas, conservatorios y partituras, la esencia sigue estando en el duende, la experiencia y la vivencia directa del arte.
Aunque nació y se desarrolló principalmente en Andalucía, el flamenco ha trascendido fronteras y hoy es reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Se estudia, practica y se interpreta en todo el mundo, desde Japón a Estados Unidos, y sigue evolucionando como lenguaje universal.
¿Qué vamos a aprender con este festival?
La profundidad poética del flamenco, a través del diálogo entre la palabra de Luis García Montero y la voz de Carmen Linares.
El papel de las mujeres en la historia cultural y artística, reivindicado en el espectáculo “Olvidadas”, inspirado en las Sinsombrero.
La diversidad de estilos del flamenco, desde el cante y el toque más clásico hasta propuestas contemporáneas de danza.
La evolución escénica del flamenco, con creaciones que combinan tradición, memoria y experimentación escénica.
El flamenco como lenguaje universal, capaz de comunicar emoción e identidad en contextos diversos, como muestra el espectáculo de Jesús Carmona.
La historia reciente del género, revisada por Arcángel a través de su “Abecedario Flamenco”, que rinde homenaje a los grandes nombres del flamenco moderno.
Sedes del proyecto

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Auditorio
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